miércoles, 22 de mayo de 2013

BAGUETTES


Hoy empieza una nueva andadura para el blog... me he unido a Bake the World,  y esta es la primera propuesta que comparto con mis compañeros paneros.
Si os gusta el mundo del pan os animo a uniros, no hace falta tener blog y si algún mes no podemos o no queremos preparar la propuesta, no hay ninguna obligación.
El único requisito es, en caso de tener blog, publicar todos en el mismo momento, ni antes ni después.

Me encanta participar en grupos como este, ya que me obliga a hacer nuevas recetas que de otra forma seguro que no me animaría.


Como en el caso de mi primera propuesta, las baguettes francesas.


Cuando vi en el correo que nos enviaron que tocaba hacerlas, casi cunde el pánico.
Y la verdad es que al final no fue para tanto, he de reconocer, así que no les tengáis miedo si os apetece hacerlas.

Por supuesto tienen muchísimo que mejorar, quedaron bastante torcidas y los cortes fatal, pero el sabor era impresionante.
Sin dudarlo el mejor de los panes que he hecho en casa. Con mucha diferencia.

Entre las recetas que nos enviaron como ayuda me llamó la atención una de panarras.com, y fue por la que me decidí.
Es esta, mirad qué baguettes, impresionantes. ¡Si algún día me sale algo parecido me hago un monumento a mi misma!

Con estas cantidades que os pongo me salieron estas 4, 2 grandes y dos pequeñas.
Os dejo las cantidades de la receta original y las que yo usé.

Ingredientes:
- 400 g de harina de fuerza ( yo necesité una cucharada colmada más)
- 280 ml de agua
- 7,2 g de sal
- 1.4 g de levadura seca de panadería (le puse 2g)










El proceso es largo, pero merece la pena probarlas. Y digo largo y no laborioso, porque aunque son bastantes horas no hay que hacerles demasiado caso.

Tenemos que preparar un prefermento o poolish, que dejaremos toda la noche reposando:
Mezclaremos en un bol 133 gramos de la harina, 133 ml de agua, y una pizquita de levadura.
Removemos con una cuchara, sin más.
Tapamos con un film el bol, teniendo cuidado de que el borde queda bien sellado para que no entre más aire y no se seque la mezcla.

Dejamos reposar unas 12-16 horas. Yo lo tuve 12, pero no le hubiesen venido mal las otras 4, sigue haciendo mucho frío.
Pasado este tiempo, vemos que la mezcla está llena de burbujas y de vida, y eso que lleva poquísima levadura.

Añadimos el resto de harina y de agua, y mezclamos durante unos 3 minutos.
Mi masa quedaba super pegajosa, imposible de manejar, así que tuve que añadir harina poco a poco, al final fue una cucharada colmada más o menos.
Es importante que no nos pasemos con la harina, sólo añadiremos la indispensable para poder trabajar la masa sin desesperarnos.

Cubrimos con un paño y dejamos reposar dentro del bol unos 45 minutos.


Añadimos la sal, mezclándola con la masa dentro del bol.  Dejamos reposar 5 minutos, y hacemos lo mismo con la levadura.

Yo todo esto lo hice a mano, pero podemos hacerlo hasta este punto en amasadora perfectamente.


Ya tenemos todos los ingredientes, ahora podemos empezar con el amasado. Y cómo no, para hacer baguettes, amasado francés.
Nunca lo había intentado, y la verdad es que aunque al principio me costaba, enseguida le cogí el ritmillo y al final iba como la seda.
Os recomiendo este vídeo de La cocina de Babette, lo explica genial.

Según ponía la receta, tenemos que conseguir que el gluten desarrolle pero no del todo... yo como no tenía ni idea, amasé unos 5 minutos y ahí me planté.


Hacemos una bola con la masa, y la ponemos en el bol untada de aceite por toda la superficie para que no se forme costra. En total tiene que reposar 3 horas, con dos plegados.

Dejamos reposar una hora, la sacamos y hacemos un plegado. Yo para hacerlos hago un cuadrado con la masa, como si fuese un pañuelo, y la doblo en 9 partes, como hace aquí Pam pero en vez de doblar la primera vez a la mitad la doblo en tres.

Dejamos reposar una hora, y hacemos otro plegado.  Veremos que la masa empieza a estar llena de burbujas, debemos manipularla lo mínimo posible y con cuidado, para no romperlas.
Siempre con las  puntas de los dedos, no utilizaremos nunca el rodillo para estirar la masa.

Deberá reposar otra hora, para alcanzar las 3 totales.


Al final será una masa estupenda, con un montón de burbujas de distintos tamaños.

Con cuidado la dividimos en las partes que queramos. Yo como véis hice dos grandes y dos pequeñas, pero podéis hacer 3 grandes.

Para el preformado y formado de la baguette, os dejo también este vídeo de Babette. Siento poner tantos enlaces, pero por mucho que os explique nunca voy a conseguir el mismo nivel de detalle que con los vídeos.
En este caso, un vídeo de YouTube vale más que mil palabras.

Entre el preformado y el formado dejaremos reposar 15 minutos la masa para que se relaje, y una vez estén formadas nuestras baguettes otros 75 minutos antes de meterlas al horno.

No os quejéis, ya os avisé, es una receta larga pero que merece la pena.

Cuando hayan pasado estos 75 minutos, deberemos tener el horno precalentado fuerte, en mi caso al máximo, a 250ºC.

Resulta que cuando me dispuse a  colocarlas sobre la bandeja... no cabían! jajaja! Genial, soy una crack.
Por suerte sí en diagonal, pero de una en una, así que horneé primero una grande y una pequeña y luego las otras dos.
El caso es que una la sobé bastante, con las dudas del cabe-no cabe, y se bajó un montón.
Quedó muy rica y esponjosa, pero no tan redondita como la otra.

Hacemos unos cortes oblícuos con una cuchilla (otra vez error, el cutter no cortaba, así que tuve que hacerlos con el cuchillo del pan) justo antes de hornearlas. Con cuidado de no profundizar demasiado, aunque creo que yo le tenía tanto pánico a este momento que los hice demasiado superficiales.

Metemos rápidamente la bandeja, y pulverizamos agua sobre las paredes laterales del horno, para formar vapor.

Pasados unos 10 minutos, abrimos la puerta un momento para que salga el vapor y bajamos la temperatura a 230ºC hasta que estén listas, más o menos 10-15 minutos más.

Para saber si están, debemos darles la vuelta y golpear la suela. Si suena a hueco, es que nuestras baguettes están en su punto.
Las pondremos a enfriar sobre una rejilla.

Yo soy de pan blanquito, pero podéis dorarlas a vuestro antojo. con un golpe de grill.


Y nuestras baguettes por fin listas para disfrutarlas. Porque estas baguettes no se comen, no, se disfrutan.

Como os decía al principio, sin duda el mejor pan que he hecho hasta ahora.
Los levados largos le dan un sabor perfecto, y el amasado francés y los plegados consiguen unos alveolos estupendos.

Como tienen mucha corteza en relación a la miga no se conservan demasiado bien, así que es mejor que nos las zampemos cuanto antes.
El mismo día del horneado o como mucho al día siguiente.
Aunque con lo buenas que están me extraña que pasen del día de horneado, pero yo por si acaso os aviso. ;-)

Sin duda la repetiré, me ha encantado la receta. Toda una experiencia panarra.

Por último vuelvo a dejaros el enlace de Bake the World, por si os animáis a participar o ver las propuestas de todos los participantes.


miércoles, 15 de mayo de 2013

GALLETAS DE MANTEQUILLA DE CACAHUETE


¡Galletitas! Y más fáciles no pueden ser, así que no hay excusa para no hacerlas.

Desde que vi la receta de Pam en Directo al Paladar (receta aquí), supe que tenía que hacerlas. Y cuanto antes mejor, así que ese mismo día me puse manos a la obra.
Me encantan las recetas que nos ofrece Pam, tanto en su web Uno de Dos  como en Directo al Paladar, web en la que colabora junto a otros grandes blogueros.

Son recetas "de verdad", sin florituras y siempre con resultado excelente.

Además tengo la suerte de conocerla personalmente, y os puedo asegurar que es super cercana y simpática. ¡Un joyita de chica, vamos!


Venga, y después de hacerle la pelota un poco a mi querida Pam, toca hacérsela a las galletas.

Tenía desde hacía tiempo un bote de mantequilla de cacahuete abandonado en la alacena. Lo había comprado para tomarlo a la americana, untada sobre rebanadas de pan, pero cuando la probé me llevé un super chasco. 
Será una cosa de esas que si comes desde pequeño te gusta, a mi desde luego no me conquistó.

Así que cuando vi las galletas, vi la oportunidad de darle un buen uso.

Las galletas quedan genial, con una textura crujiente y un poco pegajosa a la vez que me encantó.
Y de sabor muy buenas, muy buenas. Con un ligero sabor a cacahuete pero muy suave.

Con las cantidades que os pongo salen unas 18-20 galletas.

Ingredientes:
- 90g de mantequilla de cacahuete
- 110g de mantequilla (normal)
- 320g de azúcar
- 3 huevos M
- 250g de harina de repostería
- 10g de levadura química (tipo Royal)
- chips de chocolate, conguitos, m&m's...






La preparación es muy sencilla, se hace en un momentito y si tenéis niños cerca podéis pasar un buen rato con ellos preparando estas ricas galletas.

Empezaremos precalentando el horno a 170ºC.

Es importante que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente, para que me mezclen fácilmente.

En un bol amplio batimos la mantequilla de cacahuete y la normal con el azúcar, hasta formar una crema suave.

Añadimos los huevos, y mezclamos.  Yo suelo añadirlos ya batidos, me resulta más fácil mezclarlos luego.

Por último, la harina tamizada y la levadura química, removiendo hasta que estén perfectamente integrados todos los ingredientes.


Podemos ponerles los tropezones que queramos: chips de chocolate, cacahuetes picados,...
Yo a la mitad de la masa le puse unos conguitos picados , y a la otra mitad unos m&m's, quedan super chulas con tanto colorido.

Os recomiendo dejar unos trocitos para decorar al final.

Hacemos bolas y las vamos poniendo sobre la bandeja del horno fría.
Aplastamos un poquito con la mano o una cuchara, y le ponemos los trozos que habíamos reservado.
Los conguitos quedan un poco chuchurríos, me gustaron más los m&m's.

Los aplastaremos un poco otra vez,  para asegurarnos de que se incustan bien en la masa de la galleta.


Horneamos unos 15 minutos, vigilando a partir de los 10 para que no se pasen demasiado.  Tienen que dorarse pero no en exceso.

Dejamos que enfríen unos 5 minutos sobre la bandeja, para que no se deformen al moverlas.

Pasado este tiempo, con cuidado las ponemos sobre una rejilla hasta que enfríen del todo (por supuesto si no nos podemos contener las podemos probar aún tibias, es inevitable).


Y así de fácil tenemos unas galletas caseras deliciosas, perfectas para merendar con un vaso de leche o como a mi más me gustan, con un té calentito...¡mmmm!

A mi personalmente las galletas me gustan más pasados un día o dos de reposo en un recipiente bien cerrado, la textura gana un montón.

Y lo que me queda claro es que gracias a esta receta no se va a estropear el resto de mantequilla de cacahuete, pienso repetirla y repetirla hasta que se acabe.
Y luego, por supuesto, comprar otro bote. ;-)


lunes, 29 de abril de 2013

PAN DE PERRITO: #MEGAPERRITOS


Si hace unos días inauguraba el mes de abril con los aritos de cebolla, hoy quiero clausurarlo con este delicioso pan de perrito que los acompañaba.

Buscando por la red recetas de pan de perrito me di cuenta de que suele tratarse de un pan de leche normal. Y como tengo mi favorito entre los favoritos, enseguida decidí hacer el pan de leche de Dan Lepard (o pan Pepito, como nos gusta llamarle)
No sé si lo conocéis, es una pasada. Yo lo hago de vez en cuando en molde de pan, y está buenísimo. De hecho desde que lo probamos no compramos pan de molde, si tenemos antojo de sandwiches hago este 100% natural y muchísimo más rico.
Lo parto en rebanadas y lo congelo, luego para los desayunos voy sacando y directamente al tostador, queda perfecto.

Tengo que agradecerle el descubrimiento a María José, maestra panadera y amiga (de ahí lo de pan Pepito), aquí os dejo su pan, no puede ser más sencillo de hacer.
Perfecto para principiantes. Y para veteranos.


Lo de #megaperritos es porque aunque en las fotos no lo parezcan eran enormes. De hecho no están puestos sobre un plato, sino sobre una fuente. 

Unos 30 cm de bollo y casi los mismos de salchicha. Que por cierto, las compré en Makro en frasco de cristal y estaban super buenas, pena que no me acuerde de la marca. Cuando vuelva espero reconocerlas, porque son de las que hay que repetir.

Ingredientes:
- 250g de harina floja (de repostería)
- 250g de harina de fuerza
- 1 sobre de levadura de panadero en polvo (o un cubito de la fresca)
- 1 cucharada de azúcar
-  8-10g de sal
- 350ml de leche entera
- 25g de mantequilla derretida (y un poco más para pincelar)







Cuando hago esta receta como pan de molde, sigo siempre las indicaciones de MJosé para hacerlo a mano, pero esta vez como estaba un poco más vaga de lo normal, decidí probar la receta en la panificadora y quedó muy bien.
He de reconocer que no tan bien como a mano, pero el levado fue diferente, cosa que influye en el resultado final.

De todas formas más que aceptable, que da un pan blandito pero consistente, no se rompe aunque se humedezca y es muy tierno.



En la panificadora lo hice como siempre: primero puse los ingredientes líquidos: la leche y la mantequilla derretida.

Luego añadí la harina, el azúcar, la levadura de panadero y la sal.

Un par de programas de masa para pasta (amasa 15 minutos cada vez, dejé reposar la masa unos 10 minutos entre programa y programa), y luego la dejé levando una hora más o menos, sin abrir la tapa, para aprovechar el calor del motor de la panificadora.

Pasada esta hora, saqué la masa con cuidado y la dividí en 4 partes iguales.
Quería bollos grandes, pero es que quedaron gigantes. Demasiado grandes, así que para la próxima lo dividiré en 6, y aún así no serán nada pequeños.


Enharinando un poco la encimera, a cada parte le di forma de rectángulo alargado que luego doblé  en tres (para que quedase todavía más largo y estrecho), para darle la forma a los bollos.
Podéis hacerlo como soláis, a mi este método me gusta mucho, la miga queda muy bien con los plegados.

Los puse sobre un papel de hornear en la bandeja del horno, los cubrí con un paño y a esperar otra hora de levado.
Pondremos la parte tersa hacia arriba (es decir, el borde de la masa hacia abajo).

Pasado este tiempo, habrán crecido ya bastante.

Introducimos en el horno precalentado a 210ºC unos 5 minutos, y luego bajamos el calor a 180ºC.  Vemos como siguen creciendo, ahí fue cuando me di cuenta de que me había pasado tres pueblos con el tamaño.
Pero más vale que sobre que que falte, ¿no? Caballo grande...

Dependiendo del tamaño de los bollos y del horno tardarán más o menos, estos míos tardaron unos 20 minutos en total.
Mi horno sólo tiene calor abajo y grill, así que los puse sólo con calor abajo y en el último momento un golpe de grill para que cogiesen colorcito.

 
Cuando los saquemos del horno, los pincelaremos rápidamente con mantequilla derretida.  Esto hace que la corteza quede blandita y brillante, además de muy sabrosa.

Los dejamos enfriar sobre una rejilla, teniendo la precaución de no manipularlos demasiado cuando están aún calientes.
En cuanto estén tibios, ya podemos disfrutarlos.

En este caso yo los hice para perritos, pero puede hacerse cualquier bocadillo: pollo completo, bacon, vegetal con bonito... con todos ellos tiene que estar prefecto. Es que soy yo muy fan de los bocadillos, no sé si se nota. jiijijji.
Incluso para hacer unas medias noches variadas tiene que quedar genial, y con poquísima materia grasa.


Pronto (espero, ya no puedo prometer nada) publicaré esta misma receta pero con amasado a mano y horneada en molde, si sois paneros os encantará, os lo prometo.

Como siempre os animo a probar este pan, de una forma u otra, está buenísimo sea como sea.

Y por hoy nada más, muchas gracias a los que os pasáis por aquí de vez en cuando, y a los que me dejáis comentarios, os agradezco que me dediquéis un poquito de vuestro tiempo.